PROYECTO

Ramblas de Santa Cruz, nueva zona comercial

IDEA SELECCIONADA

La rambla de Santa Cruz de Tenerife es la avenida más grande de las Islas Canarias, y transcurre desde la confluencia entre la rambla de Pulido y la Avenida de las Islas Canarias, hasta la Avenida de Anaga y Avenida Francisco La Roche.

Auditorio

Dailos Villavicencio Jorge

La rambla cuenta, en su parte central, con algún negocio de restauración, quioscos de prensa, loterías y de venta de entradas, y parques infantiles. El comercio se encuentra en los bajos de los edificios que flanquean la calle.

La idea propone la conversión de la Rambla de Santa Cruz de Tenerife en una zona de comercio callejero donde, mediante la instalación de quioscos, se comercialicen productos típicos de la isla de Tenerife. A través de una estética cuidada y un elevado control de los quioscos y sus productos, se pretende impulsar esta zona de la ciudad atrayendo una mayor cantidad de paseantes locales y turistas. Además, se busca la generación de nuevos puestos de trabajo con la utilización de estos nuevos quioscos.

Se estaría apostando, de esta manera, por un consumo responsable y sostenible, que daría un impulso al comercio del barrio, repercutiendo en la calidad de vida de los ciudadanos, y pondría en valor los productos locales de la isla.

Fortalezas y debilidades

Puntos fuertes de la idea

  • Las condiciones climáticas de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife resultan muy adecuadas para el disfrute de una zona comercial al aire libre.
  • La implantación de los quioscos permitiría crear nuevos puestos de trabajo que, podrían perfectamente asociarse a colectivos en riesgo de exclusión social.
  • El hecho de agrupar parte de la comercialización de los productos típicos de la isla podría poner en valor este tipo de artículos y facilitaría al público el acceso a los mismos, de mano de comerciantes locales en lugar de grandes superficies.
  • Atraería una mayor afluencia de paseantes, tanto locales como visitantes, lo que podría resultar en un impulso general para todos los negocios de la calle.
  • Se estaría fomentando el consumo de productos locales, contribuyendo a crear consumidores responsables y a fomentar la sostenibilidad del sistema de consumo.
  • Implicar en la implementación de la idea a asociaciones de comerciantes y de vecinos contribuiría a fomentar la interacción entre todos los sectores implicados y a conseguir soluciones favorables para toda la ciudadanía.
  • La instalación de quioscos con una cuidada estética en su construcción embellecería la calle y sería un reclamo más para atraer a paseantes.

Puntos débiles de la idea

  • La modificación de un conjunto urbanístico completo no presenta facilidades para su ejecución.
  • Habría que poner especial énfasis que la Rambla no terminase siendo una zona de comercio casi exclusiva para los turistas y nada apreciada por los propios habitantes de la ciudad, tal y como ha llegado a pasar en la ciudad de Barcelona.
  • La elección de la zona de quioscos es determinante para no sobrecargar determinadas secciones de la vía, puesto que ya existen otros quioscos, así como esculturas y terrazas de establecimientos de hostelería.
  • La capacidad de carga de la calle es algo a tener en cuenta para no romper la estética del paseo.
  • Es imprescindible que, con el paso del tiempo, todos los quioscos cuenten con un concesionario que lo regente y lo mantenga abierto. La falta de otorgación de licencias, la rescisión de contratos o cualquier otro aspecto que contribuya a que alguno no abra sus puertas solo conseguirá efectos contrarios a los deseados en los objetivos de este documento.
  • La coordinación entre colectivos de empresarios, de vecino y la propia administración, cada uno con intereses y objetivos determinados, puede presentar dificultades para que el proyecto salga adelante con el beneplácito de todos los implicados.

RAMBLASANTACRUZ

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